Del posicionamiento a la relevancia de marca

El marketing se trasformó de la noche a la mañana; los productos y el valor de las marcas se volvieron trasparentes, o en el mejor de los casos relativas unas a otras, muy pocas marcas se mantuvieron absolutas en su valor, el discurso publicitario empezó a ser rechazado para darle paso aquello que tuviera un contexto real desde la experiencia y lo contextual evoluciono para darle valor solo aquello que fuera relevante.

Atrás quedó el viejo marketing con su juego de tiro al blanco donde la marca apuntaba a un “targert” lo impactaba con un mensaje para posicionarse en su mente.

Hoy la mente es selectiva, ha construido su mundo interior de forma única y singular, solo penetrará aquello que de verdad valore, para ello, cualquier marca debe aportarle no solo como experiencia, sino como algo más, algo relevante para sus valores y su estilo de vida singular.

La marca debe conocer a su cliente para saber interactuar con el, acompañarlo en el tiempo, hacerse atractiva, relevante y excitante, sintonizada con sus cambios, manteniéndose relevante.

Atrás quedaron las marcas que se publicitan para darle paso a las marcas que interactúan. Bien podríamos decir que hoy el juego cambio de tiro al blanco a malabarismo. Hoy el marketing está retado cual malabarista a mantener en el aire 4 pinos que hagan a la marca atractiva y relevante; el producto, la interacción, la transacción y la personalidad.

By | 2018-04-13T15:00:57+00:00 abril 2nd, 2018|Artículos|